2.es.33 La ablación genital amenaza a miles de niñas inmigrantes en España

En España hay miles de niñas que corren el peligro de ser víctimas de la mutilación genital femenina, una práctica ancestral que los inmigrantes subsaharianos han importado y que varias ONG y organismos públicos luchan por erradicar.
Se trata de hijas de inmigrantes senegaleses, malienses o nigerianos, entre otros, a quienes la tradición manda extirpar el clítoris y los labios vaginales como parte de su transición a la edad adulta, para mantenerse limpias, castas y apetecibles para los varones.

Este lunes, 6 de febrero, se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Tolerancia Cero a la Ablación, una práctica reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos por la que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año 5 millones de niñas sufre la extirpación parcial de sus genitales externos.
En España no existen datos oficiales, pero expertos de la Universidad Autónoma de Barcelona calculan que hay entorno a 10.000 niñas en riesgo de sufrir una ablación, todas ellas procedentes de alguno de los 27 países del mundo (la mayoría de la franja subsahariana) en los que esta práctica está muy extendida.

“Cuando ves una mutilación genital por primera vez te quedas en estado de shock; cuando ves que sucede en España comprendes que tienes que luchar contra ello como sea”, asegura la subinspectora de los Mossos d’Escuadra, Rosa Negre, que encabeza la operación para erradicar esta práctica en Cataluña.
Responsable de la Unidad de Proximidad y Atención al Ciudadano de los Mossos d’Escuadra en Gerona, Negre participó en la redacción de un protocolo de actuación que coordina la labor de educadores, personal sanitario, policial y judicial para proteger a las niñas, pionero en España.

“Todos estamos pendientes de las niñas y atentos a su evolución: médicos, enfermeras, maestros; en cuanto sospechamos un cambio actuamos”, explica del funcionamiento de este programa por el que, el año pasado, se abrieron diligencias a 25 familias en Girona impidiendo así la posibilidad de ablación de 36 niñas.
Se trata de un programa de “absoluta proximidad” que se basa en el poder disuasorio de la ley y en una intensa labor pedagógica con las familias.
“No vale con amenazar con la ley y la cárcel, hay que convencer a madres y padres de que la ablación es mala para la salud de sus hijas, que es un atentado contra su integridad y que tiene profundas secuelas físicas y psicológicas”, explica.

Así, Negre no sólo ha impartido seminarios, conferencias y charlas, sino que ha llegado a visitar personalmente las casas de emigrantes a punto de irse de vacaciones a sus países de origen con sus hijas.
La subinspectora les insta a firmar un documento por el que se comprometen a que su hija volverá intacta y les advierte de que el Código Penal establece penas de entre seis y doce años para quien realice, consienta o facilite la ablación, incluso si ésta se realiza fuera de España.

El programa catalán es la envidia de otras comunidades autónomas como Andalucía, Valencia, Madrid o País Vasco en las que residen inmigrantes de países de riesgo pero “muchos menos y más dispersos, lo que hace más difícil su seguimiento”, reconoce Casilda Velasco, experta matrona, profesora de Enfermería en la Universidad de Jaén y voluntaria de Medicus Mundi Andalucía.
Esta ONG imparte cursos de formación y sensibilización para personal sanitario y ha editado unas guías sobre la mutilación genital femenina y cómo prevenirla para “concienciar a la sociedad de que el horror de la ablación también se produce en España”.

Pero en Andalucía “falta dar el siguiente paso: llegar a la comunidad y trabajar con las asociaciones de mujeres inmigrantes, sólo ellas pueden acabar con esta horrible tradición”, explica Velasco, quien ha trabajado 30 años en África y sabe bien de la influencia de los mayores.
“Las abuelas africanas tienen muchísima importancia, y la presión social para mutilar a las niñas aunque vivan en España es muy grande”, advierte Bombo N’dir, una activista senegalesa que lleva 13 años viviendo en España y es vicepresidenta del Equipo de Sensibilización contra las Mutilaciones Genitales Femeninas (EQUIS).
N’dir explica que las mujeres más jóvenes están más abiertas a comprender que esta tradición tan valorada es en realidad fuente de tremendos dolores, infecciones y problemas sexuales y de salud.

(Artículo completo, en 20minutos)

Comentario (miércoles 8):
1. Resumen del texto (3 líneas)
2. ¿En qué mejora el programa catalán los de otras comunidades?
3. Significado de las palabras en negrita

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1.es.3 El sheriff más duro del Oeste y maestro de las relaciones públicas

Joe Arpaio, el sheriff del condado de Maricopa, en Arizona (cuatro millones de habitantes), cultiva una imagen de dureza.
Bueno, en realidad, lo que hace ante todo es cultivar una imagen porque es una auténtica oficina de relaciones públicas.

Acusado de acosar a los inmigrantes hispanos, de racismo, de estar obsesionado con la persecución de los sin papeles, se ha convertido en uno de los personajes más citados, a favor y en contra, en todo el debate en torno a la ley de inmigración de Arizona, la SB 1070, que permitirá a la policía pedir los papeles a personas que, por su aspecto, pueda parecer que residen ilegalmente en el país.

Arpaio, de 77 años, lleva siendo reelegido como sheriff -uno de los muchos cargos que se votan en Estados Unidos- desde 1992.
En aquellos tiempos el condado de Maricopa contaba con un millón de habitantes, hoy tiene cuatro millones de almas: Phoenix, que forma parte de su territorio, es la ciudad que más rápidamente ha crecido en EE UU y ya es la quinta urbe del país.

Es un tipo directo, al que le encanta recibir a la prensa -apenas han pasado unas horas desde que se pide una entrevista hasta que se consigue- y que hace exhibición de dureza, empezando por su pisa corbatas con una pistola. Una dureza grotesca, pero que le ha convertido en un personaje muy conocido a nivel nacional y que le hace ganar unas elección tras otra. Incluso se llegó a hablar de la posibilidad de que se presentase a gobernador.

Entre sus muchas hazañas, que exhibe a la prensa sin complejos, está la cárcel de tiendas de campaña. Situada junto a la prisión del Sheriff, en una de las inmensas avenidas que componen Phoenix (una ciudad que crece y crece y crece en medio de la nada), la Tent City de Arpaio es una cárcel formada por tiendas de campaña, en la que los presos, condenados generalmente por delitos menores, son obligados a llevar ropa interior de color rosa y trajes a rayas, como los de los apandadores.

En la garita más alta, un cartel, como si se tratase de un motel, reza: Habitaciones libres. “La idea es que aquí en Arizona, todo el mundo cumple la condena, íntegra. Si la haces, la pagas”, explica el sargento que enseña las dependencias. “En otros Estados, como las prisiones están llenas, los liberan antes. Aquí, no. Aquí todo el mundo cumple la condena íntegra, porque basta con montar nuevas tiendas para que haya sitio”, prosigue.

Preguntado por las acusaciones de violaciones de los derechos de los presos, Arpaio, en su oficina del centro de Phoenix, responde tranquilamente: “Una cárcel no es el Hilton“. En su despacho, que tiene una vista magnífica sobre la ciudad, junto a su mesa, exhibe un cartel enorme sobre su Tent City: “Si no quieres cumplir la condena, no cometas el crimen”. La oficina del sheriff es un lugar donde fluyen la testosterona y las armas. Su jefe de gabinete, sin ir más lejos, luce dos pistolas, una en cada sobaquera, que no se quita ni dentro de las dependencias.

Para las organizaciones que están promoviendo la creciente movilización en contra de la SB 1070, una protesta que cada vez más recuerda el movimiento por los derechos civiles de los negros en los años cincuenta y sesenta y que se está convirtiendo en un fenómeno nacional, Arpaio simboliza lo peor de un Estado en el que la tradición racista ha convivido con una creciente población de origen mexicano. Los latinos son acosados a menudo por parte de los agentes del sheriff, que se enfrentan a decenas de demandas cada año.
Si antes de la SB 1070, Arpaio era un personaje temido por la comunidad mexicana, cuando comience a aplicarse la ley las cosas irán a peor.

El sheriff Arpaio creó el campamento de carpas para evitar que se gastaran decenas de millones de dólares en la construcción de otro complejo carcelario.
Ha bajado el costo de la vianda a 30 centavos y les cobra a los presos por su comida.
Ha prohibido fumar y mirar revistas pornográficas en las cárceles, ha retirado los aparatos de entrenamiento y levantamiento de pesas, y ha cortado todo espectáculo cinematográfico, exceptuando películas clase G.
Dice: “Están en la cárcel para pagar una deuda con la sociedad, no para criar músculos y asaltar a gente inocente cuando dejen la prisión”.
Inició cuadrillas encadenadas para que los internos realicen trabajos en proyectos del condado y la ciudad, ahorrándole dinero al contribuyente.
Además instauró las cuadrillas encadenadas de mujeres, para que no lo acusaran de discriminación.
Cortó la televisión por cable hasta que se enteró que una orden de la Corte Federal exigía proveer con televisión por cable a las cárceles. Volvió a conectar la televisión por cable, pero sólo permite el canal Disney y el canal meteorológico.
Cuando le preguntaron por qué conectaba el canal meteorológico, dijo: ‘Así estos tipos sabrán como será el tiempo cuando trabajen en mis cuadrillas encadenadas’.
Cortó el café porque tiene cero valor nutritivo y es por eso un derroche del dinero de los contribuyentes. Cuando los internos protestaron, les dijo: “Esto no es el Ritz. Si no les gusta, no vuelvan”.
Las temperaturas en Phoenix fueron más altas que de costumbre (43 ºC , un nuevo récord alcanzado el 2 de junio de 2007). Aproximadamente 2.000 internos alojados en un campamento de carpas rodeado por alambrados de púa fueron autorizados a despojarse de sus ropas y quedar vestidos únicamente con sus calzoncillos color de rosa proveídos por el gobierno.
El día miércoles se escuchó comentar a los internos vestidos con calzoncillos rosados en las carpas, donde las temperaturas llegaron a 53 ºC: “Esto es el infierno, estamos dentro de un horno, es inhumano”.
Joe Arpaio, que obliga a sus presos a vestir de rosado y comer sandwiches de mortadela, no es condescendiente en absoluto: “Los criminales deberían ser castigados por sus crímenes, no vivir a todo lujo hasta que les llegue la libertad condicional, solo para que salgan a cometer más crímenes y volver para vivir a costas del contribuyente y disfrutar de cosas que los mismos contribuyentes no pueden afrontar para sí”.
El mismo día les dijo a los internos que se quejaban por las temperaturas en las carpas: “Tenemos entre 48 ºC y 54 ºC en Irak, nuestros soldados allí también viven en carpas, caminan todo el día bajo el sol cargados con sus pertrechos de guerra, encima les disparan y ellos no han cometido ningún crimen, de modo que cállense la boca”.

Referencia: El País)


Ejercicios (en tu cuaderno antes del miércoles 28):
1. Lee y entiende el texto
2. Escribe el significado de las palabras en negrita
3. Diferencia entre inmigrante y emigrante
4. Familia léxica: ¿qué significan las palabras migrar, migratorio, transmigrar?
5. Campo semántico: ¿qué significan las palabras destierro, exilio?
6. Connotación: ¿es correcto llamar inmigrantes a los alemanes e ingleses que viven en Son Vida? ¿Dónde está Son Vida?

1.es.2. Uno de cada 31 estadounidenses vive entre rejas

2,5 millones de estadounidenses están entre rejas. Si añadimos a las personas en espera de juicio y en libertad condicional, la cifra es de 7,3 millones.
El 25 por ciento de los presos de todo el planeta está encerrado en los centenares de cárceles federales, estatales, regionales y privadas de los EE UU, un país donde reside el 5 por ciento de la población mundial.
Es la proporción más alta del mundo, similar a la de Rusia durante los peores momentos de los gulags estalinistas: uno de cada 31 adultos estadounidenses está en la cárcel (más que en China, que tiene una población cinco veces superior).
Los porcentajes tienen colores si se miden racialmente: uno de cada once negros afroamericanos vive encerrado, uno de cada 27 latinos y uno de cada 45 blancos.
La criminalidad ha bajado un 25 por ciento en el país desde 1988, pero en ese mismo periodo la población reclusa se ha cuadruplicado.
¿Motivos? Entre otros, la aplicación judicial de la guerra contra las drogas -que envía a prisión a casi cualquier persona involucrada con narcóticos, sea cual sea el nivel: consumo personal o tráfico a gran escala- y la demente consideración de que las faltas leves deben ser objeto de condena.

El 20 por ciento de los internos está en la cárcel por motivos que en los demás países de Occidente conllevarían una multa o el cumplimiento de trabajos comunitarios.
Pintar un grafiti en un transporte público: hasta un año de prisión. Llevar encima 100 gramos de marihuana en Texas: 15 años. La acumulación de tres condenas suponen cadena perpetua en 13 estados.
La mitad de los presos han sido condenados por delitos no violentos, sobre todo hurtos o robos.
Las prisiones estadounidenses también son un negocio. Desde la década de los años ochenta, muchos centros de detención han sido privatizados. Unas 18 grandes empresas tienen bajo custodia a unos 20.000 presos en 27 estados.

Fuente de la noticia: 20minutos


Ejercicios (para el lunes día 26):
1. Lee y entiende. Debes poder resumir oralmente el contenido de este texto
2. Aprende el significado de las palabras subrayadas